Si a una música maravillosa como la de Bach, se le añade un emplazamiento fantástico donde interpretarla el éxito está garantizado. Os presento el lugar donde tenemos el privilegio de ensayar estos días con motivo de los conciertos con Concerto Ibérico Orquestra Barroca y donde además tocaremos el último concierto del proyecto.

Se trata de la Sé de Idanha-a-Velha, una de las pocas catedrales visigodas de la península ibérica. Enmarcada en una villa amurallada con pasado romano, la regia catedral gótica ofrece un remanso de tranquilidad propicio para desarrollar nuestra labor. La localidad con algo menos de 100 habitantes (la mayoría de ellos ancianos) se encuentra flanqueada por el río Ponsul y ofrece calles empedradas y rincones curiosos llenos de vestigios de todas esas civilizaciones que poblaron la península.

Sin duda, es un lugar cercano que merece la pena visitar.